sábado, 16 de mayo de 2009

Semana Ethos: Personajes de la Rotonda [Parte 4]

:) 
VALENTÍN GÓMEZ FARíAS
El 14 de febrero de 1781, en la ciudad de Guadalajara, nació José María Valentín Gómez Farías. Recibió la educación básica en su hogar, con maestros particulares. A los 18 años ingresó al bachillerato. Siendo ya alumno, le parecía absurdo que las clases se impartieran en latín, por su cuenta leía libros impresos en francés que estaban prohibidos.

Pensaba en la conveniencia de que México se liberara y tuviera una organización política que beneficiara a todos los ciudadanos. En la Universidad de Guadalajara estudió la carrera de medicina.

Trabajó en el hospital de San Andrés durante quince meses, pero decidió marcharse a Aguascalientes, donde le habían ofrecido un trabajo.
A principios de 1800, llegó a Aguascalientes y se integró a un grupo de criollos que apoyaban el movimiento de independencia.

Siendo regidor del Ayuntamiento de Aguascalientes, decidió formar un batallón con voluntarios para combatir a los realistas, pero como no tenía dinero para comprar armas, dispuso de sus ahorros y vendió varios objetos personales para conseguirlo. El 27 de septiembre de 1821, el Ejército Trigarante hizo su entrada victoriosa a la ciudad de México. Terminaba así la guerra por la Independencia.

En 1822, Valentín fue electo diputado por Aguascalientes; presentó un proyecto de ley para la formación de un banco nacional cuyos fondos impulsaran la agricultura, industria y minería. Meses después, renuncia a su cargo en la Cámara por no estar de acuerdo con la forma de gobernar de Iturbide y se marcha a Zacatecas, donde colabora para la promulgación de una ley sobre educación primaria gratuita, la primera en su tipo en México.

Cuando en 1833 Antonio López de Santa Anna fue electo presidente de la República, Gómez Farías ocupó la Vicepresidencia. A diferencia de las ambiciones de Santa Anna, Valentín solo pensaba en que México tuviera un gobierno que respetara la libertad de los individuos y la igualdad para todos.

Como vicepresidente, tras retirarse momentáneamente Santa Anna, y con la ayuda de algunos colaboradores y, sobre todo, de su amigo José María Luis Mora, elaboró un conjunto de leyes y decretos que en resumen contenían las siguientes ideas:

1. Permitir la libertad de pensamiento y expresión.

2. Prohibir al clero y ejército intervenir en asuntos de política y destituir a los militares que se hubiesen pronunciado en contra del gobierno.

3. Clausurar la Universidad Pontificia, porque en ésta se concentraba un grupo contrario a las ideas de un México independiente y democrático, y reemplazarla por una Dirección de Instrucción Pública, que se encargaría de todo lo relativo a la educación de los mexicanos.

4. Para extender la educación, propuso asimismo la apertura de escuelas nocturnas para que un mayor número de jóvenes tuvieran la oportunidad de aprender y la creación de escuelas normales para maestros.

5. La desamortización de los bienes de la Iglesia.
El 5 de febrero de 1857, Valentín Gómez Farías, en el sito de honor como Presidente de la Cámara, vio con gran satisfacción que su trabajo, sus exilios y fatigas, no habían sido en vano: ese día se firmó la nueva Constitución.


ALFONSO GUTIÉRREZ HERMOSILLO
Nació en Guadalajara, Jalisco. Escribió versos desde muy joven. Formó parte del valioso grupo jalisciense que se reunió en la revista Bandera de Provincias (1929-30) y Campo (1930-31). Recibió su título de abogado en 1930.

Pasó a la ciudad de México en busca de horizontes más amplios para su vocación literaria. Gutiérrez Hermosillo se interesó por la poesía, la novela, el ensayo y el teatro.

Principalmente en Bandera de Provincias, Campo y Contemporáneos, aparecieron sus poemas. Sus libros: Italiano (1938): Carta a un amigo difunto, Coro de Presencias (1938); Ejercicios, Cauce y escolio-poema, Tratado de un bien difícil (1937), presentan al poeta lírico original y al traductor.

Algunos ensayos expresan su credo estético como: "El amor", "El genio" y "La liberación de Sor Juana" (Bandera de Provincias, julio de 1929); Glosa de un poeta desconocido, prólogo para una antología de Alfredo R. Placencia (El libro y el pueblo, agosto y septiembre de 1933).

La poesía dramática le interesó muy especialmente tanto en el aspecto histórico crítico, como el creador. Sus amigos y consejeros fueron Xavier Villaurrutia, Alfredo Gómez de la Vega, Celestino Gorostiza. Sus obras de teatro: Cuento de abuela (1927). Su teatro (1945); contiene: La sombra de Lázaro, La escala de Jacob, La justicia, señores...

Dentro del relato, dejó una novela inconclusa: Mi tío don Jesús y otros relatos (1946). Muere repentinamente, a bordo de un tranvía, el 22 de junio de 1935.


IGNACIO HERRERA Y CAIRO
Idealista y liberal, nació en el año de la consumación de la Independencia en la ciudad de Guadalajara y murió fusilado en Ahualulco el 21 de mayo de 1858.

Hizo sus estudios preparatorios en el Seminario y e n 1839 cursó Filosofía siendo su maestro Jesús Ortiz, al año siguiente ingresó a la Escuela de Medicina y obtuvo el título de Médico Cirujano en 1845, más tarde perteneció al Cuerpo Docente de la misma Facultad enseñando clínicas.

En la política, fue nombrado como Gobernador interino de Jalisco; entre las disposiciones más importantes que dictó fue la de nombrar un abogado especial para defender a los indios de los litigios sobre la tierra. Decepcionado de la política por la intromisión del Gobierno Federal, en los asuntos internos del Estado, se retiró a la vida privada dedicándose a la agricultura en su Hacienda de la Providencia, ejerciendo su profesión gratuitamente en Ahualulco y pueblos vecinos.

Por intrigas del Dr. Liceaga enemigo de Herrera íntimo de los conservadores que lo consideraban su enemigo en ideas, lo calumnió diciendo que poseía armas en su Hacienda; mandó el General Casanova una columna de 500 hombres al mando del Coronel Manuel Pliego, del Batallón activo de Toluca, y el 20 de mayo a las 2 de la tarde entró a Ahualulco, matando al Doctor que fue fusilado el 21 de mayo en la plaza principal de Ahualulco.

0 comentarios:

Publicar un comentario