sábado, 5 de septiembre de 2009

La Raza Cósmica

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A Mi Madre Tierra Latinoamérica.

Para cerrar esta semana, terminaré con uno de los temas sobre los cuales se inició esta semana y que sin considerarlo no se podría comprender el espíritu latinoamericano a través de la historia y, por supuesto, desde la conquista.
Las condiciones sociales en las que se desenvuelven los países latinoamericanos llevan tatuados los significados de aquellos hechos sociales que determinaron el fin de una raza para dar paso a otra nueva, distinta, con construcciones propias y pensamientos diversos. La conquista no solo fue la representación de una ocupación territorial más para los europeos, ni solo la explotación de recursos y nuevas rutas de mercado, sino tambien símbolo caracterísitico de aquella entremezcla de culturas, de cogniciones, de ideologías, creencias y también espírutus.
Hoy podemos pronunciar cualquier cosa sobre el espíritu europeo, sobre su esencia y sus antecedentes sociohistóricos desde los griegos hasta los ingleses; de la misma forma nos es relativamente sencillo discursar sobre las etnias que han sobrevivido hasta hoy en México, como hablar de los tzotziles, de los phurés, y saber algo de su espíritu.

Pero lo importante, desde esta perspectiva, es preguntarnos ¿cuál es el espiritu latinoamaricano?.

El Mestizaje en Latinoamérica.


Mestizaje es el encuentro biológico y cultural de etnias diferentes, en el que éstas se mezclan, dando origen a nuevas. Se utiliza con frecuencia este término para describir el proceso histórico sucedido en Iberoamérica que la llevó a su estado racial y cultural actual. Sin embargo, puede también referirse a otros pueblos que hayan atravesado un proceso de encuentro entre varias etnias, en lugares como Filipinas, Sudáfrica o Estados Unidos.
El mestizaje existe desde los primordios de la humanidad, provocado por el contacto inevitable de grupos diferentes de seres humanos. A partir de la modernidad, este proceso se torna cada vez más rápido, con el advenimiento de nuevas tecnologías, medios de transporte, una organización mundial más compleja e interrelacionada y un desprendimiento parcial conseguido por el hombre moderno de prejuicios en este sentido.
En la historia de las naciones modernas, el mestizaje fue atravesado por numerosos factores, como el clima, las particularidades culturales de cada comunidad, u otros aspectos que provocaron que en diferentes regiones dentro de un mismo país, el mestizaje haya sucedido en diferentes rítmos y grados de profundidad. El ejemplo latinoamericano es notable, puesto que ejemplifica una mezcla étnica expandida por gran parte del territorio.

Este proceso ha sido definido como uno de transculturación, que ha definido la identidad latinoamericana. El proceso de mestizaje en América Latina se originó con la llegada de los europeos al continente y subsecuentemente de los esclavos africanos que vinieron con ellos. En este encuentro de culturas surgieron varios tipos de mestizos:
Mestizos: mezcla de indígena y europeo;
Mulatos: mezcla de africano y europeo;
Zambo: mezcla de africano con indígena.
Castizo:
mezcla de mestizo con europeo.
Criollo: españoles nacidos en la Nueva España.


Esta característica de fusiones culturales, ha sido acogida en las últimas dos décadas para explicar el fenómeno de la pluralidad en Iberoamérica. Así mismo, esta misma ideología le ha dado fuerza a la teoría de que detrás de la percepción de la sociedad como producto del mestizaje existe un fenómeno enmascarado de racismo y exclusión. Este último punto se refleja en el hecho que estudios recientes tienden a llamar la atención sobre la necesidad de reformar el derecho para poder hacer frente a una realidad antes inexistente o ignorada: la pluralidad de la sociedad.
Partiendo de la base de que fueron entre el 10 y el 20 por ciento de los hombres las mujeres españolas que emigraron a Indias, a lo que hay que añadir que éstos eran por lo regular muy jóvenes, por otra parte el emigrante español tenía entre 18 a 25 años e iba solo, por lo que formaba su familia en América, esto alimentó el mestizaje sin lugar a dudas. Por lo que toca a los escasos prejuicios raciales del español, éstos se derivan de la misma formación de la etnia hispana, integrada por numerosas oleadas de pueblos europeos y norteafricanos. El español estaba lleno de prejuicios sociales y religiosos, lo que le planteaba serios problemas a la hora de casarse con una negra o con una india, pero carecía de prejuicios para unirse sexualmente con mujeres de otras razas. Baste recordar que cuando le regalaron a Cortés varias mujeres indígenas en Campeche, para que las repartiera entre sus hombres, sólo puso una objeción: que se bautizaran primero.

Por lo que hace a la baja extracción de los españoles, ésta inducía a muchos a preferir unirse con indias, que nada exigían, ni siquiera el matrimonio, en vez de españolas, presuntuosas y exigentes y muy selectivas, quizá por su misma escasez de ellas. El mestizaje surgió, por ello, coetáneo al descubrimiento y la conquista. Las huestes españolas penetraban en los poblados de los naturales y violaban o robaban las mujeres. A esto se unieron luego las dádivas de mujeres que los indios hacían para garantizar las paces. Las tropas de Cortés llevaban tantas indias que éste decidió sacar la quinta parte de ellas, lo que indignó a sus soldados, no sólo porque muchos llevaban meses viviendo maritalmente con ellas, sino porque además escogió las más guapas y jóvenes, dejando a sus hombres las feas y viejas, como lo narra dice Bernal Díaz del Castillo.
La Corona vio al principio el mestizaje con muy buenos ojos. Pensó que sería un elemento de integración social, semejante al operado en España entre cristianos y moros: un mestizaje santificante, con matrimonio religioso de por medio. Los casos de conquistadores casados con princesas incas o aztecas fueron considerados ejemplares. Pero pronto se vio que los españoles iban en otro camino y otra dirección, originando mestizos procedentes de uniones ilegales o libres, lo que hizo caer sobre tales mestizos el estigma de su vergonzoso origen, situación que posteriormente se vio reflejada en la falta de identidad y de su rol social, ya que hasta hace poco el mestizo se consideraba como el hijo bastardo producto de tales uniones, esta es una de las causas principales por las que a los mestizos se les dificulta trabajar en equipo, ya que para éste tipo de trabajo se requiere identidad y sentido de pertenencia.
La selectividad de la mujer española para matrimoniar con blancos acomodados obligó a los mestizos a unirse con mestizas o con indias, lo cual provocó que el problema fuera en aumento, aquí empezaron a jugar los prejuicios religiosos y se prohibió a los mestizos portar armas, ser caciques o protectores de indios, escríbanos, corregidores y alcaldes mayores, sentar plaza de soldado, obtener grados universitarios y acceder a las órdenes religiosas, salvo en el caso de que demostraran ser hijos legítimos. El problema habría resultado insignificante si su número hubiera sido escaso, pero resultó que pronto sobrepasaron a los blancos, representando un detonante social, ya que estaban condenados a vivir sin una función social específica y en una tierra que había sido repartida entre españoles e indios antes de su aparición.
A los mestizos se unieron los mulatos, por lo común fruto de la unión de blancos con negras, ya que aquí operó aún más la selectividad de la mujer española para buscar pareja, fueron igualmente fruto de uniones libres, por lo que tuvieron el mismo estigma de su ilegitimidad, sumado al de su ancestro de esclavitud: lo más infame que podía concebirse, también representaron un serio problema a causa de su aumento. Los mulatos al igual que los mestizos sufrían las mismas prohibiciones, y algunas más, así por ejemplo, no podían andar por las calles de las ciudades durante la noche, montar a caballo o tener indios de servicio, las mulatas y negras libres tenían prohibido usar adornos de oro o perlas y vestirse con telas de seda, lo que satisfacía mucho a las criollas.
En cuanto a las castas, fueron el resultado de múltiples cruzamientos interétnicos en los que el negro entraba en algún grado, los mulatos se unieron frecuentemente a indias o mestizas, surgiendo así los zambos, principio de una serie de castas donde fue imposible determinar los ancestros éstas castas fueron consideradas la ínfima clase social. Partiendo de las consideraciones anteriores hoy los mestizos de América Latina reconstruyen su rol social basado en la autoestima que reconcilió al aceptar con orgullo el origen de su sangre mezclada, con la óptica de que es el heredero de lo mejor de las razas que le dieron origen, y desde ahí construir su futuro con el que siempre ha soñado y que poco a poco se viene volviendo en realidad.

Agradezco, pues, el espacio que se me ha otorgado y la libertad para transmitir un discurso que espero haya sido de interés y fomentado la puesta en marcha de pensamientos, ideas, críticas y hasta desacuerdos. Despues de todo, gracias a ello se reconfigura la palabra y se re-significan subjetividades.



Trabajando por la Patria y la Humanidad.

Para un recuento histórico del mestizaje y la conquista en latinoamérica: http://www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/VerContenido.aspx?GUID=123.456.789.000&ID=104903




2 comentarios:

Emma Oropeza dijo...

Hey Fer, no voy a comentar nada de tu entrada, pues voy muy atrasada en las lecturas y aun no termino de leer ni las de Karina =S sólo quería expresar el gusto que me da por tu regreso al blog, espero pronto trabajar contigo =D

Saludos y cuando por fin toque el turno de leer tu semana te comentare.

666MarxsVolata999 dijo...

Huy no tengo tiempo de leer ahora xD pero que linda es esa niña que pusieron en la foto,de todos modos ya estoy siguiendo el blog

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